Saltar al contenido

Se enfada por todo…¿lo hace a propósito?

Publicado en    Psicología |

En la etapa de Infantil hay comportamientos que descolocan mucho a las familias. Niños que se enfadan por cosas pequeñas, que dicen “no” a todo, que no recogen, que protestan, lloran o parecen no escuchar cuando se les habla. Y es comprensible que, en medio del cansancio del día a día, aparezcan pensamientos como: “me está poniendo a prueba”, “lo hace a propósito” o “ya debería saber comportarse”.

Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay mala intención detrás. No hay desafío consciente ni ganas de fastidiar o provocar. Hay desarrollo.

El cerebro de un niño pequeño está en pleno proceso de construcción. Las áreas que permiten controlar impulsos, esperar, regular el enfado o seguir normas todavía no están maduras. Esto hace que muchas de las conductas que vemos no sean una elección, sino la consecuencia de no tener aún los recursos necesarios para hacerlo de otra manera.

Además, la emoción siempre va por delante del lenguaje. Los niños sienten mucho antes de poder explicarlo. Cuando no saben decir “estoy cansado”, “esto me supera” o “no sé cómo hacerlo”, lo expresan con el cuerpo: enfadándose, llorando o negándose. No es que no quieran colaborar; es que no saben todavía cómo manejar lo que sienten.

A veces pedimos calma cuando su cuerpo va acelerado. Pedimos espera cuando el impulso es inmediato. Pedimos autocontrol cuando esa habilidad todavía se está formando. Y ahí aparece el choque, tanto para ellos como para los adultos.

Entender esto no significa permitirlo todo. Significa cambiar la mirada para acompañar mejor. Porque un niño que se siente comprendido aprende antes que uno que se siente constantemente corregido.

¿Cómo puedo ayudarle?

En el día a día, hay pequeñas pautas que ayudan mucho y que, sostenidas en el tiempo, marcan una gran diferencia:

    • Ajustar la exigencia al momento. No todos los ratos del día son iguales. Cuando un niño está cansado, hambriento o sobreestimulado, tiene menos capacidad para regularse. A veces no es falta de normas, sino falta de energía.
    • Anticipar lo que va a pasar. Avisar con tiempo de los cambios. Decir “en cinco minutos recogemos” o “después del baño vamos a cenar”, reduce muchas rabietas. El cerebro infantil necesita previsión para sentirse seguro.
    • Pocas normas, claras y repetidas. No necesitan muchas reglas, sino las mismas una y otra vez. La repetición es parte del aprendizaje. Que hoy no lo haga no significa que no lo esté aprendiendo.
    • Cuidar el tono. El mismo límite dicho con calma enseña más que dicho desde el enfado. La firmeza tranquila es más eficaz que los gritos o las amenazas.
      Poner palabras a lo que siente. Nombrar la emoción ayuda a calmar el cerebro: “veo que te enfada parar de jugar”, “te ha dado mucha rabia que se acabara”. Validar no es dar la razón, es ayudarle a entenderse.
    • Aceptar el error como parte del proceso. Aprender implica equivocarse muchas veces. No hacerlo bien hoy no significa que no lo vaya a aprender mañana. Necesitan sentir que el adulto sigue ahí, incluso cuando se equivocan.

Criar es acompañar procesos; no exigir resultados inmediatos. Es sostener mientras maduran, repetir sin cansarse y confiar en que, poco a poco, las piezas se van colocando.

Los niños no necesitan adultos perfectos. Necesitan adultos disponibles, coherentes y calmados. Porque no lo hacen para provocar: lo hacen porque aún están aprendiendo. Y cuando sienten que hay alguien que les guía con cariño y límites claros, el aprendizaje llega. Siempre llega.

Marta Lli
Directora del Dpto. de Psicología y Orientación Escolar

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Colegio Alarcón (LABORDOC SLU).
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.