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Etiqueta: peleas hermanos

Peleas entre hermanos, ¿cómo gestionarlas durante la cuarentena por Coronavirus?

Las peleas entre hermanos son normales y forman parte de su aprendizaje social y emocional. Sin embargo, en esta situación de encierro excepcional, estas peleas pueden aumentar. Los hermanos pasan todo el tiempo juntos, se aburren, se sienten nerviosos, no pueden ver a sus amigos ni jugar con ellos, están preocupados…y puede que salte la chispa del encontronazo. Los gritos, llantos y malas caras hacen que el ambiente en casa, a veces, sea tenso y nos produzca una sensación de frustración, enfado y angustia.

Esperar que los niños compartan sus juguetes con sus hermanos o se muestren siempre cariñosos es una expectativa irreal. Los conflictos entre hermanos son algo natural y adaptativo. Adaptativo porque con los hermanos aprendemos a gestionar conflictos, resolver problemas, negociar, aceptar las diferencias e, incluso, manejar las luchas de poder.

Los adultos tenemos que ayudar a canalizar ese malestar y ayudarles a gestionar las peleas para que puedan desarrollar nuevas habilidades sociales útiles para su día a día y para el futuro.
En el momento de la pelea, debemos ser cuidadosos con nuestras intervenciones. Lo primero es mantener la calma y observar. Si no existe ningún peligro físico, hay que dejarles que resuelvan sus conflictos. De esa forma aprenden a regular sus emociones y a encontrar sus propias herramientas para gestionar la situación.

Cuando intervengamos es necesario no juzgar y mostrar la máxima neutralidad posible. Ambas partes se sentirán víctimas y, si nos posicionamos hacia una de las partes podemos, sin quererlo, fomentar la rivalidad o los celos. En vez de culpabilizar, tenemos que mantener una escucha activa, validando el malestar de cada una de las partes, y ayudándoles a identificar y expresar cómo se sienten. Tras ello, enfocarse en la solución y no en el problema. Probablemente necesitarán nuestra ayuda, sobre todo si los hermanos son pequeños, para buscar alternativas y soluciones que no dañen a ninguno.

En el día a día, podemos introducir algunos elementos para prevenir la agresividad física y verbal que dan pie a esas peleas entre hermanos. ¿Cómo lo hacemos? Pues con muchas actuaciones que conocéis y venís haciendo: educando en valores como el respeto y los buenos modales; poniendo normas y reglas; evitando los juegos y los visionados violentos; dando ejemplo con nuestro comportamiento ante un conflicto; no comparándoles: cada uno tiene sus necesidades y sus características y evitando cualquier rivalidad entre ellos.

Con estos pequeños consejos, los niños aprenderán a resolver conflictos, se sentirán respetados, su autoestima se verá reforzada y se generará más respeto y empatía entre los hermanos. ¡¡Y a disfrutar de la vida familiar!!

Aquí tenéis algunos enlaces donde podéis ampliar información:
Psicología Online
Educar en calma

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