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Etiqueta: horario escolar

La vuelta al cole después de Navidad

Volver a la rutina después de las Navidades no es tarea fácil para nadie. Han sido días de acostarse y levantarse tarde, estar todo el día jugando, comer a deshoras, estar con la familia y con los amigos de un lugar para otro…

¿Cómo podemos hacer que esta adaptación sea más rápida?

Es importante que vayan retomando las costumbres diarias de los días de colegio: las rutinas por las tardes, la hora del baño, la hora de acostarse y de levantarse, retomar las tareas escolares…

Pero esta vuelta a las costumbres debe ser paulatina. No podemos pretender que de estar con un plan diario más relajado y todo el día jugando, ahora dejen de hacerlo. Por eso, es importante mantener algunas actividades divertidas. Dejarles que jueguen antes de hacer la tarea y que cuando terminen la tarea podrán jugar más, es una forma de motivarles.

Además, los niños aprenden por imitación. Si ven que nosotros volvemos al trabajo sin quejarnos, viendo el lado positivo de la vuelta al trabajo y contentos, ellos tendrán una perspectiva más optimista. Hacerles ver el lado bueno de volver al colegio, que van a ver a sus amigos o seguir aprendiendo muchas cosas, les ayudará a visibilizar los puntos buenos de volver al colegio. El optimismo y la alegría ante los distintos momentos o etapas son muy importantes para afrontar los retos de cada día.

Si seguimos estos consejos, seguro que la vuelta al cole será más fácil para todos.

No os perdáis más información aquí:

Vuelta al cole y a la rutina tras las vacaciones de Navidad: Cinco consejos

¡La vuelta al cole!

Después de dos meses y medio donde los niños han disfrutado de mucho tiempo libre, lleno de juegos y diversión, sin horarios; ¡llegó septiembre! y con ello la vuelta al cole y su rutina diaria: madrugones, exámenes, proyectos, extraescolares… en definitiva, ¡comienza una nueva etapa!

Hay que adaptarse a un nuevo curso, nuevos profesores, tal vez algún compañero nuevo o cambio de centro. ¡Se presenta un momento de muchas novedades! Todo esto puede generar cierto nerviosismo, puede que cierto “bajón anímico”, más cansancio e, incluso, cierta irritabilidad. Lo que podríamos denominar un “síndrome postvacacional” por el que también los padres pasan. Es un proceso normal. Los niños son muy adaptables, pero hay que ayudarles a readaptarse a esta rutina con calma e ilusión. ¿Cómo podemos hacerlo?:

  • Destacar el lado positivo de la vuelta al colegio: ver a sus amigos, retomar las clases extraescolares, …
  • Explicar qué se van a encontrar en esta nueva etapa, esto les proporciona seguridad.
  • Mostrar optimismo ante la nueva etapa que va a empezar y señalar sus puntos fuertes para llevar a cabo los nuevos retos a los que se va a enfrentar.
  • Hacer de modelos: reincorporarse al trabajo con ganas e ilusión, sin quejas, hará que ellos vean el proceso más fácil.
  • Contar alguna anécdota de cuando fue al colegio.
  • Utilizar la escucha activa para que cuente cómo se siente y qué cosas le suceden.
  • Ajustar de nuevo las rutinas de sueño, horarios de comidas, alimentación…
  • Marcar límites con el uso de las nuevas tecnologías. Durante el verano seguro que han estado muchas horas disfrutando con ellas, por eso es necesario establecer tiempos de uso para evitar distracciones durante el curso escolar.
  • Planificar con el niño o la niña las actividades que va a realizar, preparar la mochila, el material escolar, los libros, …
  • Crear su espacio de estudio y estrenar algún material le ayuda a emprender el curso con más ilusión.

Los cambios de ciclo aumentan la incertidumbre, la falta de seguridad y, con ello, las dificultades de adaptación. Por ello es muy importante la motivación del profesorado y que los padres acompañen emocionalmente a sus hijos en este proceso, especialmente en estas primeras semanas de la vuelta al cole.

Tal vez el momento más difícil es para los padres que dejan por primera vez a su hijo en el colegio: la separación, las dudas, los llantos…todo esto es normal. No es un momento fácil. Es importante que mantengamos la calma. Pararse en la puerta, desearle un buen día, darle un beso e irse sin dar mayor importancia a su reacción. Despedirse con tranquilidad y una sonrisa. No es conveniente alargar la despedida ni dejarle dentro de la clase, esto puede llevar a un mayor incremento de los lloros o pataletas y repetir en el tiempo estas conductas. Tener la seguridad de que unos minutos más tarde estará jugando.

Por último, ¡paciencia y ánimo con este nuevo inicio de curso!

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