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Etiqueta: adolescencia

La familia es importante para los hijos adolescentes…¡aunque a veces no lo parezca!

La etapa adolescente es única en la vida de las personas. Aunque hay múltiples manuales sobre la adolescencia, puede describirse como el periodo que se establece entre el comienzo del desarrollo biológico y hormonal de la pubertad, y la consecución de un rol estable en la sociedad. La presencia de la familia entorno al joven en esos años es fundamental.

El adolescente transita su etapa dejando progresivamente formas de hacer, sentir y pensar de su etapa infantil y adquiriendo, en ocasiones a base de ensayo-error, otra nueva forma en busca de estabilidad y ajuste acorde con su evolución.

En este proceso de “búsqueda de estabilidad” la función de los padres es fundamental. A veces podéis pensar que vuestro papel se ha quedado al margen y que los hijos no os dejan espacio en esa nueva vida. Es normal verlo así debido a la tendencia habitual de cuestionamiento a la autoridad que tienen los adolescentes y el desvío intenso de la atención hacia los amigos. Sin embargo, sois imprescindibles. Los padres sois la parte firme que les queda en todo este proceso de cambio, el apoyo y el consejo maduro en sus profundas dudas, el ejemplo o modelo adulto de comportamiento que sirve de referencia, el cariño que creen perdido en sus discusiones sociales, el amor incondicional. Aunque la convivencia con el adolescente parezca que no así, lo es y es bueno saberlo.

Todos sabemos que ser adolescente no siempre es fácil; es una edad muy intensa, con altos y bajos y llena de nuevas vivencias donde, el cerebro está en proceso de construcción creando nuevas conexiones y desechando otras menos usadas, de manera que se generarán nuevos pensamientos y conductas.

Cuando tengáis un momento, os proponemos que escuchéis la conferencia “EL misterioso funcionamiento del cerebro adolescente” de la neurocientífica Sarah-Jayne Blakemore que explica en líneas generales en qué consiste este desarrollo cerebral y la importancia que en él va a tener el entorno y la relación del joven con su familia:

Para terminar, os invitamos a reflexionar sobre todo lo que creéis que puede aportar vuestro hijo al mundo y el tipo de persona que os gustaría que fuera el día de mañana: alegre, sincero, generoso, responsable, humilde, empático… Ahora pensad, ¿cuánto de eso hay en nosotros? A través del ejemplo que le estamos dando hoy, podremos sembrar semillas para el futuro. ¡Entre todos empecemos el curso con energía y la ilusión de ser siempre un poquito mejor!

¡¡Ánimo!!