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Categoría: Estudio

Los beneficios de la risa en el entorno familiar

La risa genera grandes beneficios en el entorno familiar además ¿Sabíais que hace 4000 años, en el Imperio Chino, había “templos para reír” con el fin de equilibrar la salud? ¿O que en América del norte en tribus como la Hopi, existía un “payaso ceremonial” para ayudar a sanar a los guerreros enfermos? Y es que las civilizaciones antiguas ya conocían que el sentido del humor y la risa tienen efectos muy positivos en nuestra salud física y mental.

Científicamente se ha demostrado que cuando reímos liberamos endorfinas, las conocidas como “hormonas de la felicidad”, que hacen que la sensación de placer aumente y disminuya la sensación de dolor. Además, los músculos se relajan, la circulación sanguínea mejora, el colesterol se reduce, el sistema inmune se fortalece…

Pero no sólo eso, en el entorno familiar, la risa nos beneficia porque ayuda a reducir el nivel estrés y la ansiedad, fomenta la sociabilidad, el espíritu crítico sano, aumenta la autoestima, favorece las capacidades intelectuales y es un facilitador de la comunicación entre personas, previniendo conflictos, reduciendo los niveles de agresividad lo que nos permite tener relaciones sanas basadas en la confianza, la cooperación y la proximidad.

Y es que la risa, es algo innato que llevamos desde pequeños. Los niños se ríen mucho más que los adultos. ¿Por qué no aprender de ellos? ¡¡Los beneficios merecen la pena!! Aprovechar un momento al día para hacer juegos divertidos juntos: cosquillas, contar chistes, muecas, mímica, bailes, … Incluso podemos forzar la risa: al final saldrá sola y se contagiará.

A continuación, os dejamos algunos enlaces donde encontraréis distintas dinámicas para desarrollar juegos divertidos:

http://humorsapiens.com/risoterapia/ejercicios-de-risoterapia

https://www.youtube.com/watch?v=Dne-UrGg2xE

Después de compartir una sesión de risoterapia en familia, no sólo habréis liberado las tensiones del día, sino que os conectará emocionalmente con vuestros hijos, fomentando vuestro vínculo con ellos. A todos os llenará de optimismo, de vitalidad y de positividad. Crecer con sentido del humor y risas, además, les ayudará a perder la vergüenza, a relativizar las cosas, a socializar y a transmitir alegría a su alrededor.

Capacidad de atención y concentración en el confinamiento

Todos disponemos de capacidad de atención para centrarnos una misma tarea durante un determinado tiempo. Este tiempo varía según nuestra concentración. Lo que sí está claro es que ¡¡no podemos estar concentrados infinitamente!!.

Seguramente hayamos experimentado estos días que nuestras capacidades de concentración y de atención no son las mismas: las nuestras y las de nuestros hijos. ¿Y esto porque ocurre?.

Durante este periodo de confinamiento, pasamos los días rodeados del mismo entorno físico por lo que, nuestra capacidad de prestar atención se puede ver afectada, y nuestra concentración se agota antes.

Por este motivo es importante que, dentro de nuestro alcance, aprovechemos las alternativas que tenemos.

Consejos para mejorar la capacidad de atención en los menores

  • Diferenciar bien la zona de trabajo/estudio y la de ocio: este punto siempre ha sido importante, pero ahora más que nunca, si pasamos muchas horas viendo continuamente los mismos estímulos, nuestro cerebro se agota más fácilmente.
  • Hacer descansos de calidad: levantarse de la silla cada 40-60 minutos, salir de la zona de trabajo/estudio, darse un paseo por la casa y si tenemos terraza o jardín, salir a estirarnos y a realizar los descansos al exterior.
  • Salir a la calle/jardín: nuestra visión se está viendo obligada a mirar objetos y situaciones a distancias cercanas, donde solo entran en juego las funciones de convergencia y acomodación visual.
    En condiciones normales, no estamos acostumbrados a forzar tanto la visión. Para que la calidad atencional sea óptima, debemos salir al exterior y mirar al horizonte, de manera que nuestra agudeza visual y la mirada periférica trabajen y podamos retomar la tarea con la máxima calidad.
  • Realizar alguna tarea novedosa: acometer cosas diferentes y variadas, hace que cuando tengamos que retomar las tareas del colegio o trabajo, nuestro cerebro haya descansado y nuestra capacidad de concentración aumentado.
  • No abusar de los dispositivos electrónicos: antes luchábamos porque nuestros hijos no pasaran tanto tiempo con ellos, y ahora se han convertido en un gran aliado para poder continuar con muchas de las anteriores rutinas y mantener el contacto social.
    Por ello, es muy importante dejar los dispositivos fuera en nuestros momentos de ocio: realizar tareas que no tengan que ver con la tecnología, no usarlos en los momentos que estamos en familia, dejar el móvil fuera de la habitación por la noche e incluso, si fuera posible, el ordenador.

Además, las emociones y los pensamientos por las situaciones que estamos viviendo, pueden interrumpir en nuestra mente y hacer más difícil la tarea de atender y poder rendir como quisiéramos.

Por eso, estas pequeñas alternativas, pueden ayudarnos a despejar la mente y seguir adelante con nuestro día a día.

Controlar la ansiedad: ¿Amiga o enemiga?

Controlar la ansiedad, que es una emoción que nos permite estar alerta y que aumenta nuestra capacidad de percepción, es muy importante. En una dosis adecuada es positiva (y necesaria) ya que genera activación y productividad, pero ¿quién no ha experimentado alguna vez un sentimiento de ansiedad elevada que le genera un gran estrés? Es en este momento cuando es conveniente aprender a gestionarla, ya que si no lo hacemos puede derivar en una elevada frustración y otros problemas complicados.

La ansiedad pone tu foco de atención en el futuro: “tengo que…” “debería hacer…” “luego voy a hacer…”. Esto es importante porque nos ayuda a estar activos. El problema deriva en la frustración que se genera cuando focalizamos exclusivamente la atención en el futuro y no conseguimos poner las herramientas necesarias en el presente para “organizar” todo lo que nos queda por hacer.

Para conseguir esto a mayor escala, hay que comenzar por el principio: concentrándonos en la respiración y en la atención plena. Una vez que hayamos conseguido desbloquear nuestros pensamientos anclados en el futuro y los hayamos traído al presente, es cuando estamos preparados para comenzar a organizar todo lo que nos falta por delante, que es lo que nos está generando esa ansiedad negativa.

A continuación, os mostramos una imagen que muestra la relación de nuestro rendimiento, ya sea en el colegio o en el trabajo, con los niveles de estrés que podemos llegar a tener:

Como veis, la imagen nos muestra que cierta cantidad moderada de estrés es útil, pero si se nos dispara nos produce bloqueo y por tanto frustración e improductividad.

Os recomendamos una serie de Apps que podemos descargarnos durante estos días en casa y emplear parte de nuestro tiempo en mejorar nuestra atención plena y la respiración que son la base del autocontrol emocional:

Breathe: aplicación gratuita para entrenar el control de la respiración.
Mindfulness: aplicación para la iniciación al mindfulness. Tiene un breve programa gratuito de 5 días y varias meditaciones. Si se quiere avanzar habría que suscribirse.
Meditopia: con diferentes ejercicios de relajación y atencionales. Ofrecen sesión de prueba para varias semanas.
– Siente: aplicación que sigue la línea de las anteriores con diferentes ejercicios de atención, mindfulness y respiración.

Así que, ya sabéis, para controlar la ansiedad: respirar, pensar en positivo y ¡¡a vivir en el presente!!

Controlar la ansiedad: ¿amiga o enemiga?

Ansiedad al final de curso: sobrevivir a los exámenes finales

Estamos ya en la última etapa del curso. Es un momento de nervios y de prisas. Vamos a dar unas pinceladas para conocer una aliada que si no la controlamos puede arruinar nuestros resultados: la ansiedad.

La ansiedad es una reacción normal ante cosas que nos parecen importantes y nos generan incertidumbre. Nos activa y nos puede ayudar a centrarnos (dejar fuera de nuestro foco de atención lo que no es relevante ahora). Sin embargo, si no la controlamos va a interferir bastante en nuestro rendimiento y nuestra confianza.

Conviene conocer los síntomas para detectarlos a tiempo e intentar controlarla para que la ansiedad juegue en nuestro beneficio y no limite nuestra capacidad de atención y aprendizaje.

Consejos para poner a raya la ansiedad ante los exámenes:

1. Trata de conocer qué es lo que más te preocupa y qué emoción hay detrás de esa preocupación. Habla con alguien de confianza. También es útil hablar con tu tutor o con orientación del colegio. Utiliza la asertividad y expresa tus pensamientos y emociones sin ofender.

2. Reflexiona sobre cómo te hablas a ti mismo. Si te dices “no voy a ser capaz”, “soy tonto”, o si anticipas el fracaso: “voy a suspender”, es que la ansiedad te está controlando. Estos pensamientos negativos afectan a tu estado emocional y a tu rendimiento intelectual. Trata de decirte frases neutras, concretas y descriptivas relativas a lo que tienes que hacer en cada momento. Por ejemplo, si estás en el examen: “voy a hacerlo lo mejor posible”.

3. Presta atención a cómo te cuidas durante la etapa de exámenes. Comer y descansar adecuadamente es fundamental para que el cerebro trabaje y no le falten nutrientes fundamentales (=gasolina de los procesos de pensamiento que se utilizan en los exámenes).

4. Piensa un poco qué hay detrás de la ansiedad que sientes: ¿sientes miedo por decepcionar a alguien? ¿temes la opinión de tus padres o compañeros? Pregúntate si realmente tú eres tus resultados académicos, o eres algo más que eso para las personas que te importan.

5. Controla tu ansiedad utilizando técnicas de relajación como la respiración profunda o la relajación muscular mediante la tensión y distensión de grupos musculares, al tiempo que lo acompañas de palabras de calma y distensión. A algunas personas les ayuda bastante también hacer algún deporte.

6. Evita tomar en exceso cafeína, tabaco o cualquier estimulante. Estas sustancias afectan a las conexiones neuronales alterando los procesos de pensamiento que puedes necesitar en los exámenes

El día del examen te puede ayudar a prevenir la ansiedad:

1. Llegar suficientemente pronto para sentarte en tu sitio y organizar tu material.

2. Procurar acompañarte de personas que te dan seguridad y que refuerzan tu preparación.

3. Cuando recibas el examen, leer las instrucciones un par de veces y organizar tu tiempo de forma eficiente. Dejar unos minutos finales para repasar todo y controlar la ortografía y la caligrafía.

Durante el examen:

1. Utiliza alguna de las técnicas de relajación sobre todo la respiración profunda y consciente.

2. Empieza con las preguntas más sencillas, lo que te reforzará y hará que afrontes con mayor seguridad las que son más difíciles.

3. No te apresures si ves que tus compañeros acaban antes que tú, trabaja a tu ritmo.

¡La vuelta al cole!

Después de dos meses y medio donde los niños han disfrutado de mucho tiempo libre, lleno de juegos y diversión, sin horarios; ¡llegó septiembre! y con ello la vuelta al cole y su rutina diaria: madrugones, exámenes, proyectos, extraescolares… en definitiva, ¡comienza una nueva etapa!

Hay que adaptarse a un nuevo curso, nuevos profesores, tal vez algún compañero nuevo o cambio de centro. ¡Se presenta un momento de muchas novedades! Todo esto puede generar cierto nerviosismo, puede que cierto “bajón anímico”, más cansancio e, incluso, cierta irritabilidad. Lo que podríamos denominar un “síndrome postvacacional” por el que también los padres pasan. Es un proceso normal. Los niños son muy adaptables, pero hay que ayudarles a readaptarse a esta rutina con calma e ilusión. ¿Cómo podemos hacerlo?:

  • Destacar el lado positivo de la vuelta al colegio: ver a sus amigos, retomar las clases extraescolares, …
  • Explicar qué se van a encontrar en esta nueva etapa, esto les proporciona seguridad.
  • Mostrar optimismo ante la nueva etapa que va a empezar y señalar sus puntos fuertes para llevar a cabo los nuevos retos a los que se va a enfrentar.
  • Hacer de modelos: reincorporarse al trabajo con ganas e ilusión, sin quejas, hará que ellos vean el proceso más fácil.
  • Contar alguna anécdota de cuando fue al colegio.
  • Utilizar la escucha activa para que cuente cómo se siente y qué cosas le suceden.
  • Ajustar de nuevo las rutinas de sueño, horarios de comidas, alimentación…
  • Marcar límites con el uso de las nuevas tecnologías. Durante el verano seguro que han estado muchas horas disfrutando con ellas, por eso es necesario establecer tiempos de uso para evitar distracciones durante el curso escolar.
  • Planificar con el niño o la niña las actividades que va a realizar, preparar la mochila, el material escolar, los libros, …
  • Crear su espacio de estudio y estrenar algún material le ayuda a emprender el curso con más ilusión.

Los cambios de ciclo aumentan la incertidumbre, la falta de seguridad y, con ello, las dificultades de adaptación. Por ello es muy importante la motivación del profesorado y que los padres acompañen emocionalmente a sus hijos en este proceso, especialmente en estas primeras semanas de la vuelta al cole.

Tal vez el momento más difícil es para los padres que dejan por primera vez a su hijo en el colegio: la separación, las dudas, los llantos…todo esto es normal. No es un momento fácil. Es importante que mantengamos la calma. Pararse en la puerta, desearle un buen día, darle un beso e irse sin dar mayor importancia a su reacción. Despedirse con tranquilidad y una sonrisa. No es conveniente alargar la despedida ni dejarle dentro de la clase, esto puede llevar a un mayor incremento de los lloros o pataletas y repetir en el tiempo estas conductas. Tener la seguridad de que unos minutos más tarde estará jugando.

Por último, ¡paciencia y ánimo con este nuevo inicio de curso!

Trucos para estudiar mejor al final del curso

Estamos ya en la tercera evaluación y dentro de poco tenemos los exámenes de final de curso. ¡Que no cunda el pánico! Desde Colegio Alarcón, queremos compartir con vosotros estos consejos y tips que nos resultan muy útiles para mejorar nuestro método de estudio, y tal vez puedan interesaros también a vosotros cuando os enfrentéis a fechas límite para estudiar.

Este vídeo presenta 10 trucos o consejos para memorizar y mejorar la capacidad de estudiar. La memoria no es lo más importante para recabar conocimientos, pero sin duda es necesaria para guardar algún tipo de información. Échale un vistazo y tú decides si te parece útil.

Recursos para aprender a estudiar mejor:

También esta web, que creó un profesor de instituto de Móstoles (Madrid) ya hace un tiempo, tiene trucos y espacios para practicar habilidades que pueden resultar muy útiles para el estudio. Tú decides lo que te venga mejor:

Si con este enlace no entras en la web, entra en Google y busca Aprender a estudiar, te saldrá este enlace y si haces click sobre él deberías entrar sin problema.

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